Me CONSAGRO a tu Corazón Inmaculado y te
entrego el oleo de mi lámpara para que prendido en tu Espíritu de amor y
avivado por tu fe, arda en “obsequio de Jesucristo “ (2Co 10,5) y alumbre en el
candelero a todos los de la casa (Mt 5,15).
Te doy mi cuerpo y alma, mis acciones, palabras y
oraciones pasadas, presentes y futuras para que dispongas de mí y de cuanto me
pertenece según tu Voluntad, para máxima gloria de Dios y por toda la
eternidad.
Gloria al Padre que te cubrió con tu sombra.
Gloria al Hijo engendrado en tu seno virginal.
Gloria al Espíritu Santo que te hizo su esposa.
Amén
(Con aprobación eclesiástica)