Jesús, mi hermano, mi Señor, mi Rey y Redentor:
(Con aprobación eclesiástica)
Vengo ante tu presencia sacramental para ofrecerme
como lo hizo el beato Bernardo F. de Hoyos, primera lámpara ardiende de esta
Basílica.
Mírame con amor y ábreme la fuente de Gracia y
Misericordia que mana de tu Corazón traspasado.
Acoge mi plegaria con la que me CONSAGRO a
tu Sagrado Corazón para que, arraigado y edificado en ti, sea alabanza de tu
gloria y siempre tuyo.
Dame un corazón manso y humilde que viva en tu
voluntad con la FE de María como lámpara que arde y alumbra para tu
descanso y delicia (Prov 8, 31).
Gloria al Padre con quien vives feliz en unidad del Espíritu Santo por los siglos de los siglos. Amén.
Gloria al Padre con quien vives feliz en unidad del Espíritu Santo por los siglos de los siglos. Amén.
(Con aprobación eclesiástica)